La segunda vuelta de las elecciones presidenciales 2026 en Perú se ha desarrollado con una participación significativa tanto a nivel nacional como en el extranjero, marcando un escenario de alta expectativa por la ajustada diferencia entre los dos principales candidatos. Según el conteo rápido realizado por Ipsos Perú para la Asociación Civil Transparencia, el resultado preliminar evidencia un virtual empate técnico.

Empate técnico entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori

De acuerdo con el conteo rápido integral al 100% de Ipsos Perú, Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, obtuvo el 50,3% de los votos válidos, mientras que Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, alcanzó el 49,7%. Este resultado, basado en una muestra representativa de 1.037 actas, refleja un margen de diferencia mínimo y se encuentra dentro del margen de error de ±1,9%.

Alfredo Torres, presidente ejecutivo de Ipsos Perú, subrayó que estos resultados corresponden a votos válidos, es decir, sin contar los blancos y nulos. Además, recordó que se trata de una proyección preliminar y será necesario esperar el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para conocer el resultado definitivo.

La metodología del conteo rápido utiliza datos recogidos directamente de las actas oficiales de votación, lo que otorga mayor precisión en comparación con los sondeos a boca de urna. Sin embargo, los resultados oficiales serán los que determinen finalmente al próximo presidente de la República.

Desglose regional y participación en el extranjero

Los resultados muestran diferencias notables según las regiones del país. En Lima, Fujimori lidera con el 63,6% frente al 36,4% de Sánchez. Sin embargo, en las regiones, el candidato de Juntos por el Perú obtiene el 57,4%, mientras que la postulante de Fuerza Popular alcanza el 42,6%.

Por zonas geográficas, Sánchez muestra mayor respaldo en la sierra (70,2%) y la selva (58,6%), mientras que Fujimori obtiene su mayor apoyo en la costa (60,5%). En el sur, el aspirante de Juntos por el Perú alcanza un contundente 75%, frente al 25% de su contrincante.

Un factor relevante en este proceso es la participación de aproximadamente 1,2 millones de peruanos habilitados para votar en el extranjero. Este grupo electoral, distribuido en distintos países, ha sido incluido en la muestra del conteo rápido, lo que permite dimensionar su peso en el resultado final.

Organización electoral y presencia de veedores

La jornada electoral de este domingo 7 de junio contó con la habilitación de unos 27 millones de peruanos para ejercer su derecho al voto. Las mesas de sufragio funcionaron desde las 7 a.m. hasta las 5 p.m. en todo el país, siguiendo el protocolo habitual dispuesto por la ONPE.

Para esta segunda vuelta, la ONPE dispuso que se brinden todas las facilidades a representantes de empresas encuestadoras, observadores electorales nacionales e internacionales, medios de comunicación y personeros, siempre que cuenten con la acreditación correspondiente. Esta medida busca asegurar la transparencia y el adecuado desarrollo del proceso electoral.

El personal responsable en cada local de votación verificó las credenciales y permitió el ingreso de los autorizados, garantizando que las actividades de observación y fiscalización no interfieran con las labores de los miembros de mesa ni con el desarrollo normal de la votación y el escrutinio.

Perspectivas y espera de resultados oficiales

Con la publicación del conteo rápido y el cierre de mesas, el país se encuentra en una etapa decisiva, a la espera de los resultados oficiales que confirmarán la voluntad popular. Tanto Roberto Sánchez como Keiko Fujimori aspiran a asumir la presidencia a partir del 28 de julio, tras haber superado la primera vuelta electoral.

La ciudadanía y los actores políticos se mantienen atentos al cómputo final de la ONPE, que determinará el rumbo político del país en los próximos años. El proceso ha estado marcado por la vigilancia de observadores y el compromiso de las autoridades electorales para garantizar el respeto a la voluntad del electorado.

La segunda vuelta presidencial 2026 se perfila como una de las más reñidas en la historia reciente del Perú, con una diferencia mínima entre los candidatos y una alta participación, tanto dentro como fuera del territorio nacional. El conteo oficial será clave para definir al próximo mandatario o mandataria.